Dando y Dando… Los aranceles van y vienen.

La guerra por los aranceles que Donald Trump inició, se ha vuelto un espiral que amenaza con afectar la economía global

El mayor bravucón del patio de juegos, siempre espera que el temor paralice a aquellos que agrede, lo que ocurre al final de cada historia es que todos le dan la espalda al agresor, quitándole su poder de amedrentamiento o le responden recíprocamente.

He aquí lo que ha pasado con el gobierno norteamericano y el resto del mundo… Trump, queriendo proteger el mercado de su país, elevar la producción interna y generar más empleos, comenzó a frenar las importaciones de ciertos rubros con la aplicación de aranceles, que aportarían mayores ingresos a los Estados Unidos.

El detalle está en que las relaciones comerciales (y de todo tipo) son una calle de ida y vuelta. Si Trump fija aranceles, le hacen lo mismo de vuelta.

Las cifras a las que se hacen mención en las noticias que reseñan esta guerra de aranceles, tienen tantos ceros que marean a cualquiera, pero ¿Qué significa esto?, ¿A quién afecta? Y lo más importante, ¿por qué un líder que sabe de negocios toma acciones cuyas ramificaciones son tan profundas como extensas?

La guerra de aranceles dio la vuelta al mundo

El Presidente de China Xi Jinping respondió la acción proteccionista de Trump, implementando aranceles del 25 % sobre 659 productos norteamericanos.

El pasado mes de marzo, Estados Unidos impuso aranceles del 25 por ciento al acero y del 10 % al aluminio importado desde China y países como Rusia, India, Japón y Turquía.

Sólo un mes después, esta medida se aplicó a la Unión Europea, Canadá y México, que inicialmente estaban exentos.

Trump hizo más presión sobre china aprobando aranceles del 25 % contra productos tecnológicos procedentes desde el país asiático con un valor de 50.000 millones de dólares.

China respondió implementando aranceles del 25 % sobre 659 productos norteamericanos.

Debido a esto señaló que impondrá gravámenes contra importaciones ese país por un monto de 200.000 millones de dólares.

El pasado jueves, el gobierno chino anunció que está plenamente preparado para responder con instrumentos «cuantitativos» y «cualitativos» si Estados Unidos ejecuta nuevas tarifas.

Parece un juego de Ping Pong, el problema es que los chinos son campeones del deporte.

Se suman acciones de diferentes países

Los otros chicos del patio también reaccionaron ante la bravuconería, India se prepara para introducir aranceles en un total de 30 renglones en importaciones de productos estadounidenses, con un valor de 240 millones de dólares.

Medios informativos hindúes han informado que la medida entrará en vigor a partir del 4 de agosto.

También Turquía planea imponer tarifas por un valor de 267 millones de dólares a los productos del país norteamericano.

En Europa, fue aprobada una regulación para efectuar medidas contra una lista de productos norteamericanos por un valor de 2.800 millones de euros, el equivalente a 3.240 millones de dólares.

Por otra parte, Rusia ha respondido a las acciones arancelarias del Gobierno de Trump,

El ministro de Economía de este país, Maxim Oreshkin, dijo que Moscú va a introducir «medidas compensatorias» como respuesta a las acciones proteccionistas de Washington.

Las medidas, se estima, tendrán un valor estimado de 537,6 millones de dólares, que es equivalente a lo que ha perdido la economía por las medidas estadounidenses.

Durante el pasado mes, el Ministerio de Exteriores de Japón también informó a la Organización Mundial de Comercio, que tomaría acciones impositivas contra los productos de los Estados Unidos, con un valor estimado de 451 millones de dólares.

Canadá y México también han dado respuestas a los aranceles y han señalado a Washington por sus acciones de proteccionismo.

Canadá gravará importaciones de varios productos, que van desde acero el laminado hasta naipes y rotuladores, a partir del 1 de julio.

Por su parte, México impuso aranceles a alimentos, como la carne de cerdo, manzanas y algunos tipos de queso y también sobre productos de acero.

Las sabias abuelas, siempre han dicho: “quien dice lo que quiere, escucha lo que no quiere”, solo es cuestión de sacar cuentas y ver cuál país pierde más. Lo que si es seguro, es que el dinero saldrá de los bolsillos más desprotegidos.

A través de
Venezuela Comenta
Fuente
RT

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Translate »
error: