Niños separados por la política de tolerancia cero pueden quedar marcados

Ya han comenzado a reunificarse las familias separadas en las fronteras de EE.UU, pero la marca de la separación está lejos de ser eliminada

Los niños separados de sus padres y cuidadores por la política de tolerancia cero implementada por el gobierno estadounidense pueden quedar marcados de por vida.

Los efectos observados en algunos de los niños recuperados, tienen similitudes a los síntomas de estrés post traumático que presentan algunos veteranos de guerra.

El periódico estadounidense New York Times, realizó un reportaje esbozando casos específicos en los que se ven las consecuencias de la devastadora experiencia de los pequeños.

El periódico publica varias opiniones de especialistas en las que describen los cuadros y consecuencias que las separaciones provocaron a los infantes.

«Hasta ahora, la mayoría de los problemas que muestran los niños incluyen una ansiedad pronunciada durante cualquier rutina que los separe aunque sea por unos segundos de sus padres, ya sea porque estos van al baño o están en otra habitación», reporta el NY Times.

Las investigaciones sobre este tema han determinado que niños separados de manera abrupta y traumática de sus padres tienen tendencia a desarrollar problemas emocionales, retrasos cognitivos y trauma a largo plazo.

Otros estudios recientes han concluido que la separación afecta la memoria y la producción de cortisol, la hormona que surge en reacción al estrés.

“No hay mayor amenaza para el bienestar emocional de un niño que el ser separado de su principal cuidador. Incluso si es por un periodo corto, pues se siente como una eternidad para un niño”, explica Johanna Bick, profesora de Psicología de la Universidad de Houston al periódico estadounidense.

Varios de los casos descritos en el reportaje indican que los niños no se comportan como lo acostumbraban, al verse por minutos sin sus padres comienzan a reflejar ansiedad.

Un niño juega a esposar a su hermano, replicando su experiencia durante su separación de sus padres. Foto NY Times

Otros juegan, reflejando lo que vivieron, poniendo esposas a sus hermanos o haciendo mímica de vacunarlos.

Varios reportes sobre las actividades de los centros de reclusión en la que los niños estuvieron indican que fueron sedados y que nos se les permitía el contacto afectivo, lo cual sin duda dejará marcas profundas de las que no se pueden predecir consecuencias.

La experta dice que en estos casos “La mala noticia es que los primeros años de la vida son momentos muy sensibles para el desarrollo cerebral y lo que sucede puede tener un impacto dramático después”,  sin embargo expresa que “La buena noticia es que los niños son resilientes y la intervención temprana los puede beneficiar”.

Bick, ha desarrollado su investigación en niños en ubicados en albergues temporales y con familias de cuidado temporal.

A través de
Venezuelacomenta.com
Fuente
nytimes.com

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