Sanciones para todo, menos para el petróleo venezolano

Estados Unidos es selectivo a la hora de asignar restricciones proteccionistas para su econimía

Estados Unidos ha impuesto sanciones cada vez más restrictivas sobre las finanzas y la emisión de deuda de Venezuela, mientras el gobierno nacional hace esfuerzos para la estabilización de la devastada economía del país.

El Periodista Brian Scheid de Platts cita a analistas para su publicación, en la que indica «La voz de Washington es que Estados Unidos ya no busca sancionar la industria petrolera venezolana, y no solo porque el petróleo venezolano representa una gran parte de las importaciones de refinadores en la costa del Golfo. La Administración de los EE. UU. No quiere ser responsable del colapso total de Venezuela y no quiere ser culpada de contribuir a ella».

Sin embargo, las actuaciones del gobierno de Trump en referencia a las sanciones impuestas a diferentes países son para ejercer acciones proteccionistas que restituyan la vieja gloria del país.

Según analistas como Max Keiser, este patrón sancionatorio busca la reconstrucción del aparato industrial del país del norte, que ha tercerizado su mano de obra en la busca de la minimización de costos, creando un entramado de relaciones económicas globales.

En referencia a la situación energética y la relación de los mercados petroleros de Venezuela y Estados Unidos, especialistas afirman que los refinadores de la Costa del Golfo siguen dependiendo de las importaciones del petróleo pesado de Venezuela.

A partir de febrero las exportaciones de petróleo venezolano han aumentado en un 43%  sirviendo a las refinerías de la costa del Golfo.

Platts informa las importaciones estadounidenses en febrero se ubicaron en 472,000 bpd, aumentaron a 559,000 bpd en marzo, y a 632,000 bpd en abril, citando datos de EIA.

También informó que los datos aportados por las Aduanas de los Estados Unidos importaciones de petróleo de Venezuela promediaron alrededor de 530.300 bpd en julio.

Gráfico de la producción petrolera en venezuela. Fuente OPEP

La publicación habla de las proyecciones de la producción petrolera, explicando que en el último informe mensual del mercado petrolero de la OPEP se informa que la producción de petróleo venezolana cayó en 47,500 bpd desde mayo a un promedio de 1.340 millones de bpd en junio. Esto se compara con un promedio de 2.154 millones de bpd en 2016, y un promedio de 1.911 millones de bpd en 2017.

En vista de esta situación totalmente desesperada en la industria petrolera de Venezuela, las sanciones de los Estados Unidos solo empeorarían las cosas y conducirían a precios más altos del petróleo, que el presidente Trump y la Administración no quieren antes de las elecciones intermedias de noviembre.

«La Casa Blanca no quiere ser dueña de esta crisis», confirmó al medio S&P Global Platts el exasesor energético del presidente Donald Trump, George David Banks.

Quizá tampoco desee un efecto boomerang, que afecte la economía interna del país, lo que da un pequeño respiro al gobierno de Nicolás Maduro y la oportunidad de enderezar a la maltrecha PDVSA, para que se pueda aumentar la producción petrolera nacional.

A través de
Venezuelacomenta.com
Fuente
oilprice.com

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