En medio de la pandemia del Covid-19 la canasta básica familiar requirió en Venezuela 77 salarios mínimos en marzo, el equivalente a unos 236,66 dólares, en un país donde el salario mínimo es 250 mil bolívares, menos de dos dólares al mes.
De acuerdo con el más reciente reporte del Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (CENDAS), la cesta alimentaria tuvo una variación de +14% con respecto a febrero del 2020.
El informe precisó que el salario mínimo en marzo sólo tuvo un poder adquisitivo real del 1,3% de la canasta alimentaria, es decir que un trabajador solo alcanzó a comprar «1 harina pan y 14 huevos para una familia por un mes».
Asimismo, detalló que «se necesitó más de 1 salario mínimo para comprar una medicina para la tensión arterial».
«Si compras comida no compras medicinas, y si compras medicinas no queda para comida», puntualizó el estudio.
Froilán Barrios, del Frente Autónomo en Defensa del Salario, Empleo y Sindicato, dijo que «estas cifras reflejan la gran distancia que hay entre lo que un trabajador gana y lo que cuesta la canasta alimentaria cada vez más inalcanzable».
«Hay una distancia mayor cada día, y se va a prolongar por la pandemia del Covid-19, por la falta de la gasolina que hay , y por el condicionamiento para salir a trabajar por la cuarentena impuesta por el régimen de Nicolás Maduro», expresó.
Indicó que «todos esos elementos hacen que el costo de la vida suba y la precarización y condición del trabajador venezolano se va a agravar mucho más».
«Esa es la cruda realidad que debe enfrentar el trabajador venezolano, porque quien puede vivir con 2 dólares al mes, en lugar de los 77 salarios necesarios. Somos el último país en el mundo en la cola de los salarios mínimos, superados incluso por Cuba», fustigó.
Destacó que el régimen no atiende el clamor de los trabajadores que demandan mejores salarios ni tampoco entiende la gravedad de la crisis acentuada por la pandemia del coronavirus, que registra 256 casos positivos y 9 fallecimientos, según cifras oficiales. (hasta el 20 de abril de 2020)
«Maduro debe entender que tiene que abordar en lo inmediato un gobierno de emergencia nacional, obligatoriamente tiene que llamar a todos los sectores porque se han roto todos los puentes públicos para poder solucionar la crisis, y el país está incendiando por los 4 costados», advirtió.
La emergencia del coronavirus encontró a un país que cuenta con las mayores reservas de petróleo sumido en la peor crisis económica de su historia moderna, acentuada por una hiperinflación, y con servicios públicos totalmente colapsados.