El regreso de la calle.
Las manifestaciones vuelven a multiplicarse en Venezuela. Obreros en Guayana levantaron barricadas por mejores salarios, trabajadores en Maracaibo fueron detenidos por militares en el puente sobre el Lago y en Caracas se exigió la liberación de presos políticos tras una muerte en prisión. En varias ciudades del interior, la gente protesta cada noche contra apagones de hasta 12 horas.
Crisis y transición.
El país atraviesa una transición política tutelada por Estados Unidos, pero la recuperación económica prometida aún no llega. La precariedad, los derechos humanos y la exigencia de elecciones marcan el pulso de las protestas. Según el Observatorio de Conflictividad Social, en 2026 ya se registran más de 4.200 manifestaciones, frente a las 160 de 2025.
Demandas múltiples.
Los reclamos incluyen salarios y pensiones dignas, servicios básicos, elecciones presidenciales y el regreso de María Corina Machado, impedida de volver al país. La Coalición Sindical y familiares de presos políticos marcharon juntos en Caracas y otros siete estados, mostrando una articulación creciente entre distintos sectores sociales.