El recrudecimiento de la crisis económica quedó reflejado hoy con el costo inalcanzable de la canasta alimentaria que tuvo un valor de 323 millones de bolívares, unos 294 dólares, durante el pasado mes de diciembre, afirmaron analistas.
De acuerdo con el informe más reciente del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (CENDAS-FVM), la cesta básica alimentaria de diciembre, cuyo precio se ubicó en 323.523.329,93 bolívares, requirió 269,60 salarios mínimos de 1.200.000 bolívares, equivalente a 1,09 dólares para cubrir su costo.
El estudio precisó que un grupo familiar de 5 personas necesitó 294,11 dólares para adquirir los 60 productos básicos que integran la cesta. «Todos los rubros registraron aumentos entre 2.000 y 4.000% con respecto al año anterior», acotó.
Para un empleado promedio, el reporte refleja la dramática situación de enfrentar el costo de la visa con un sueldo de 1 millón 200 mil bolívares, monto unferior a un dólar en el mercado cambiario tanto oficial como el paralelo.
«Es imposible que los sueldos alcancen para pagar el costo diario de las cosas más básicas, los supermercados son los nuevos museos, uno va solo a ver porque no se puede comprar nada porque no tenemos dólares», deckara un empleado del sector educativo.
Francisco Rodríguez, economista y director del Centro Oil for Venezuela, afirmó que «la dolarización de facto» que hay en el país «es muy desigual porque unas personas tienen acceso a los dólares, pero la gran mayoría de los venezolanos no, por lo que termina siendo una dolarización al mejor ejemplo del capitalismo salvaje».
Explicó que, si el gobierno permitiera «una dolarización parcial de la economía, las personas tendrían dólares y no se verían afectados por la inflación, que es el impuesto que usa el Ejecutivo cada vez que se financia imprimiendo dinero».
«Ese impuesto que el gobierno está utilizando que es la inflación cada vez se concentra en una fracción de la población que además es la más pobre y esto potencia la desigualdad de una forma brutal», aseveró.
Indicó que esta situación que es muy dañina y perniciosa para la sociedad requiere cambios, entre ellos, avanzar hacia la dolarización formal, que debe ser parte de un programa de políticas y reformas económicas, pero también el regreso del país a la economía mundial.
«En los últimos años el país ha roto los lazos con la economía mundial. Venezuela era un país que recibía 100 mil millones de dólares por sus exportaciones petroleras en el 2012 y este año a duras penas recibió 5 mil millones de dólares», expresó.
Además, sostuvo que las fuentes de ingresos y de financiamiento han colapsado porque Venezuela «no puede pedir prestado a los mercados financieros internacionales que operan a través de Nueva York, y las sanciones impiden que el gobierno emita nueva deuda o reestructure la existente».

«Si no encontramos una forma de resolver este problema con los EEUU y la comunidad internacional, que es tanto de sanciones como de los efectos de reconocimiento de un gobierno distinto al que tiene control del territorio, la economía no va a poder salir del atolladero en que está metida», enfatizó.
En este sentido advirtió que 2021 será un año muy difícil porque «están presentes muchos de los factores que afectaron la economía en el 2020» como la pandemia del Covid-19, la baja producción petrolera, las sanciones, «y el problema fiscal, en el cual el Estado no tiene ingresos para financiar sus gastos, sino que seguirá financiándose a través de la impresión de dinero y eso seguirá generando inflación».
«El país está sumergido en una crisis muy profunda de la cual no puede salir si las partes al conflicto político, (chavismo y oposición) no comienzan a llegar algunos acuerdos básicos, y eso es lo que la sociedad tiene que exigir», opinó.