La canasta alimentaria familiar de Venezuela superó los 180 salarios mínimos al ubicar su precio en un equivalente a 277,04 dólares, un monto que la mayoría de los venezolanos no pueden costear con un salario mínimo de 1,49 dólares al mes.
Todo en un país que registra una profunda crisis económica y un imparable proceso inflacionario, agravado por la pandemia de Covid-19.
De acuerdo con el más reciente estudio del Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros, la cesta tuvo un valor en julio de 73.970.117,91 bolívares, -equivalentes a 184.92 salarios mínimos, de 400.000,00 bolívares-, tras aumentar 17.728.996,66 bolívares, (unos 66,40 dólares) es decir, 22,2% con respecto a junio de este año.
Froilán Barrios, coordinador nacional del Frente Autónomo de Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess) lamentó lo que está viviendo el trabajador venezolano cuya remuneración mínima de 1,49 al mes «se ubica en el último escalón en todo el mundo».
«El trabajador venezolano para poder sobrevivir hace una especie de pote colectivo donde el grupo familiar suma todos los ingresos para llegar a unos 25 o 30 dólares y poder comprar algunos alimentos básicos», afirmó.
Indicó que ante esta «tragedia colectiva muchos trabajadores que laboran en un sitio complementan el ingreso taxeando o haciendo comida para vender».
«Ningún salario llega a cubrir la canasta alimentaria, a menos de que sea patrono», acotó Además, explicó que todo esto responde «al fracaso del plan económico de Nicolás Maduro que arrancó cuando hubo la reconversión del bolívar fuerte a soberano con un salario mínimo que iba a hacer de 30 dólares o 1.800.000 bolívares el 20 de agosto del 2018, pero que en vez de evolucionar fue todo lo contrario».
«Y hoy tenemos un salario mínimo de 400 mil bolívares que es 1,4 dólares, esa es la gran paradoja de este gobierno obrero», fustigó.
Barrios sostuvo que para los trabajadores la gran incertidumbre gira sobre cuál será la política salarial que tendrá Maduro «cuando se habla de que la inflación de este año va a llegar a casi 900% acumulada, pero sumando la del 2019 estará alrededor de 4.000%».
«De nada vale que haga un ajuste salarial porque ha hecho como 20 y mira las condiciones de pobreza en que esta la población. Sino frena la inflación de nada sirven ni los bonos de miseria que da ni cualquier aumento salarial porque eso no le dará poder adquisitivo al trabajador», aseveró.

Asimismo,destacó que en el país hay «una realidad muy dura» para los 2,5 millones de trabajadores del sector público, que devengan un salario entre 1,3 y 20 dólares al mes y en donde los contratos colectivos fueron congelados en octubre del 2018.
Originalmente para los 4 millones de jubilados y pensionados que sobreviven con ingresos similares al salario mínimo.
Más del 96 % de los hogares venezolanos tienen ingresos de pobreza de acuerdo con el último estudio de condiciones de vida de las principales universidades.
Venezuela registra una inflación acumulada en lo que va del año de 843% y una interanual de 4.099%, según la opositora Asamblea Nacional