El suroeste de Caracas quedó hoy bajo el fuego cruzado de bandas delictivas armadas y efectivos de los cuerpos de seguridad del Estado; en medio de un enfrentamiento que cobró la vida de al menos 4 personas por balas perdidas, entre ellos dos policías, y dejó otras 5 heridas; entre ellas un niño de 10 años, de acuerdo con fuentes policiales.
El ataque armado comenzó en horas de la madrugada de este jueves en la barriada de la Cota 905 cuando las bandas encabezadas por Carlos Luis Revete, alias «Koki», junto a Garbis Ochoa Ruiz, alias «Garbis»; y Carlos Alfredo Calderón Martínez, alías «Vampi» continuaron la balacera del miércoles que dejó como saldo 4 muertos y unos 7 heridos.
Ráfagas de armas de alto calibre disparadas por los antisociales despertaron y sembraron el terror en los habitantes de las zonas aledañas. Entre ellas El Paraíso, La Vega, El Cementerio, la avenida Nueva Granada, Puente Hierro, y Quinta Crespo. Se desconocen en el momento las razones de los tiroteos.
A través de las redes sociales se difundieron numerosas fotografías y vídeos donde se observó a los delincuentes portando armas largas por el bulevar de El Cementerio. Asimismo, circuló la imagen de una gandola quemada por los delincuentes en la entrada del túnel que comunica al Cementerio en el distribuidor «la Araña» de la autopista Fajardo, principal arteria vial de la ciudad.
Fuerzas de seguridad incursionan en la zona
El gobierno bolivariano cerró 7 accesos al suroeste de Caracas y anunció el despliegue de las fuerzas de seguridad; en un operativo especial ante los intensos choques armados con bandas de la delincuencia organizada.
Además, llamó a los ciudadanos a mantener la calma y a resguardarse. «Desde la tarde del 7 de julio grupos estructurados de la delincuencia organizada pretenden socavar la paz de varios sectores de Caracas», dijo la ministra del Interior, Justicia y Paz.
Precisó que «los organismos de seguridad del Estado continúan desplegados en las zonas vulneradas por estos criminales». «Nuestros héroes de la paz no descansarán hasta garantizar la estabilidad y resguardar a nuestro pueblo», aseveró.

Opositores critican el proceso
El líder de la oposición Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional del 2015, condenó los violentos hechos. Sobre los que dijo son «una muestra más de la pérdida de control del régimen sobre el territorio nacional».
«Hasta como dictador fracasó quien hoy usurpa funciones desde Miraflores porque no controla ni la capital de Venezuela», fustigó Guaidó durante una actividad política en Caracas.
Además, preguntó «¿Qué hacen armas de guerra en este momento en la calle cuando es el Estado quien debe tenerlas? ¿O es que abandonaron las funciones?».
En este sentido hizo un llamado de «conciencia» a la Fuerza Armada Nacional y a los organismos policiales «para que cumplan con su función y su rol de brindar protección a los ciudadanos».
«Les recuerdo que la Corte Penal Internacional está llevando un juicio con respecto a los derechos humanos en Venezuela», dijo.
También el excandidato presidencial Henrique Capriles condenó que Nicolás Maduro «no sea capaz» de proteger a los caraqueños de las bandas armadas de la Cota 905.
«Lo que sucede en La Vega, Cota 905, El Paraíso, El Cementerio desde ayer es dantesco. Un pueblo desprotegido», afirmó.
Luis Izquiel, abogado y criminólogo, sostuvo que los hechos dejan al descubierto la debilidad de los cuerpos de seguridad del Estado ante el crimen organizado y el fracaso de los planes de seguridad de Maduro.
«Es evidente que los cuerpos de seguridad no están capacitados, no están cumpliendo el deber constitucional que los obliga a garantizar la integridad física, la vida y los bienes de los ciudadanos, entre otras cosas porque las bandas criminales están mejores armadas que los cuerpos policiales en Venezuela», afirmó.
Cacerolazo a favor de las bandas
En medio de la balacera, habitantes de la Cota 905, presuntamente presionados por los delincuentes, salieron a sonar sus cacerolas y a pedir a las comisiones policiales que se retiraran de la zona porque «ya no quieren enfrentamientos».
Aún las autoridades no han podido controlar la situación por lo que se mantiene el operativo policial en varias zonas del oeste de Caracas.