Una apuesta estratégica.
La petrolera estadounidense Chevron anunció que duplicará su producción en Venezuela en los próximos cinco años, gracias a una inversión de 7.000 millones de dólares. La compañía planea pasar de los actuales 280.000 barriles diarios a 600.000 barriles hacia 2031, tras recibir nuevas concesiones en la faja del Orinoco, una de las zonas con mayores reservas de crudo del mundo.
Contexto político y económico.
El anuncio llega pocos días después de que Washington confirmara un pacto para controlar parte de las reservas venezolanas mediante la empresa NABEP, vinculada al empresario Alejandro Betancourt. La presencia del secretario de Energía, Chris Wright, en Caracas refuerza la idea de que Estados Unidos busca consolidar su influencia en el sector energético del país.
Chevron y PDVSA.
Chevron es la única gran petrolera estadounidense que mantuvo operaciones en Venezuela durante la era chavista, a través de empresas mixtas con PDVSA. Según su consejero delegado, Mike Wirth, la nueva ley de hidrocarburos aprobada por Caracas ha mejorado las condiciones fiscales y de regalías, convirtiendo al país en un destino atractivo para la inversión.
Retos y perspectivas.
Aunque el plan de expansión es ambicioso, la industria petrolera venezolana enfrenta un panorama complejo: años de falta de inversión, infraestructura deteriorada y una producción reducida a poco más de un millón de barriles diarios. Expertos calculan que se necesitarán más de 183.000 millones de dólares y al menos una década para recuperar los niveles de producción de los años noventa.