La gran afluencia de migrantes venezolanos se hace inmanejable para el Estado Colombiano, por lo que requiere ayuda
Colombia pide ayuda para atender a los migrantes venezolanos, el gran flujo de personas que buscan asilo en el país es inmanejable, el país caribeño pide ayuda para asumir el impacto.
«La atención a la población migrante desbordó desde hace ya varios meses las capacidades del Estado colombiano», advirtió Carlos Holmes Trujillo, luego de un encuentro en Bogotá con el exvicepresidente guatemalteco Eduardo Stein.
El centroamericano es el representante especial para el caso venezolano por parte Acnur y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Trujillo utilizó este martes un arsenal de recursos, entre ellos cifras contundentes, para revelar el tamaño de la crisis por la llegada incesante a su país de migrantes, un asunto que Stein calificó de «colosal catástrofe humanitaria».
Según el Canciller, hasta el pasado 14 de agosto el país recibió 96 millones de dólares de ayuda internacional, lo que representa el 30,4% de lo que Bogotá requiere para atender a más de 1,4 millones de venezolanos.
El jefe de la diplomacia local hizo una comparación de lo que ha recibido este año su país, frente a lo que el mundo ha aportado en crisis similares.
En lo que va de 2019, Colombia recibió unos 68,18 dólares de ayuda internacional por cada migrante venezolano, un diferencia abismal comparado con los 500 dólares en promedio por persona aportados por varias naciones frente a crisis similares.
«68,18 dólares en el caso de la crisis migratoria en nuestra región, 501,89 dólares por migrante en el caso de Siria, 500 dólares por migrante en el caso de Sudán del Sur, y 757,89 dólares por migrante en el caso de Myanmar», comparó el colombiano.
Stein explicó que esta situación es el producto de la paquidermia que caracteriza a la banca multilateral para desembolsar los recursos solicitados por las naciones receptoras a tasas y plazos preferenciales para atender la crisis.
Sumado a la apatía europea frente a esta situación, debido en parte a que está teniendo que atender su propia crisis regional con el caso de Siria y África, y a la decisión de algunas naciones de ese continente que aún confían en una salida política a la situación venezolana.
«Es posible, en lo político, que este conjunto de ingredientes estén aguantando decisiones de cooperación que nosotros esperamos poder, con una narrativa unificada, conmover para que se recupere el flujo de apoyos necesarios», confió Stein.
Para el canciller, la única solución a toda esta situación es la salida del poder de Nicolás Maduro y su entorno, tras reiterar que su país no cerrará las fronteras a los venezolanos.
Sin embargo, Trujillo recordó que las proyecciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) para 2020 plantean un escenario en el que 8,2 millones de venezolanos habrían abandonado su país, de los cuales tres millones se instalarían en Colombia.
«La solución a la crisis migratoria no es el cierre de las fronteras, es el cambio en Venezuela, es que la dictadura se termine finalmente para que los hermanos venezolanos recuperen la democracia y la libertad», apuntó el Canciller colombiano.