Una reflexión sobre la trata de personas
¿Cuánto Vale una persona?, ¿Cuánto Vale una Vida?, son preguntas cuyas respuestas que se pueden desarrollar mediante tratados filosóficos o morales.
Pero, ¿Qué pasa cuando se le asigna un valor monetario o numérico?, si eso pasa ¿Cuántos paradigmas se rompen?, que significa en verdad cosificar ese concepto intangible: Vida, Persona, Ser Humano.
Recientemente se reveló la existencia de una red de venta de niños en la frontera entre Venezuela y Brasil, los medios de comunicación relatan que un niño o niña pueden ser comprados entre 500 y 1500 dólares.
Es aterrador pensar que por menos de lo que cuesta un celular de gama alta, una computadora o un televisor, se pueda tasar una vida humana.

Los derechos del niño: Letra Muerta
La humanidad ha acordado la protección de los niños a través de la declaración universal de sus derechos, que ante este tipo de hecho se convierten en letra muerta.
Con un enfoque ingenuo se puede pensar que personas deseosas de formar un hogar buscan adoptar hijos que criarán con amor.
Sin embargo la trata de personas es un negocio millonario que genera sumas superiores a los 150.000 millones de dólares. Se ha establecido que éste es el tercer negocio ilícito más lucrativo después del tráfico de drogas y de armas.
Según la Organización Internacional del Trabajo, más de 12,3 millones de personas sufren situaciones laborales similares a la esclavitud. Cuatro millones son víctimas de la trata cada año. La mayor parte de las víctimas son niñas, niños y mujeres.
Entre el 10 y el 30 % de mujeres víctimas de la trata son menores de edad. En América Latina, 2 millones de niñas, niños y adolescentes son víctimas de este flagelo.
La trata de personas contempla la esclavitud sexual, el trabajo forzoso, la mendicidad ajena, el matrimonio servil o servidumbre y la extracción ilegal de órganos. Cuando hablamos del futuro que una criatura puede enfrentar al ser comprada, el prospecto es ominoso.
Hasta ahora Venezuela no resaltaba en las estadísticas, sin embargo al estar inmersa en la más severa de las crisis económicas en su historia, la creciente pobreza ha propiciado la proliferación de los peores aspectos de la humanidad.
Una historia para la Reflexión:
En una charla propiciada por la Fundación BBVA, el Profesor José Antonio Fernández Bravo, compartía esta historia:
«Hay una anécdota de un matemático árabe, que se llamaba Al-Khwarizmi, al cual debemos las palabras de algoritmo, álgebra y guarismo.
Contaba…
Le preguntaron una vez: ¿Cuánto vale una persona?.
Entonces, él dijo: Una persona, si tiene ética, vale uno. Si, además, tiene propiedades, se le añade un cero; vale diez. Si, además, tiene familia, se le añade otro cero; vale cien. Si, además, su familia tiene propiedades, se le añade otro cero, mil.
Y así fue justificando diez mil, cien mil, un millón. Pero dijo: “ero si pierde la ética, se queda en nada.
Los valores, la vida, la dignidad, deben ser preservados por encima de las circunstancias, sólo así este capítulo de la humanidad podrá ser contado como el segundo oscurantismo, ya obsoleto y finalizado.