Compromiso ante la FAO.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció en el Foro Mundial de la Alimentación de la FAO el lanzamiento del Plan Venezuela Alimenta, acompañado de una nueva ley de economía local. El objetivo central es lograr el hambre cero antes de 2030, articulando producción, inversión y cooperación internacional.
Alimentación como derecho.
Rodríguez subrayó que la alimentación es un derecho inalienable, vinculado a la vida y la dignidad. Señaló que garantizarlo requiere políticas públicas inclusivas, ciencia, tecnología y paz. También pidió que los alimentos no sean usados como instrumento de presión política y llamó a poner fin a medidas coercitivas que afectan el acceso a la comida.
Transformación agroalimentaria.
La mandataria destacó que Venezuela avanza en un proceso de reinstitucionalización y estabilidad política, lo que permitirá una nueva política agroalimentaria. Insistió en que ningún sistema moderno prospera sin seguridad jurídica sobre la tierra, condición necesaria para que los productores inviertan con certeza.
Energía como palanca productiva.
Rodríguez planteó convertir parte de la renta energética en capacidad agrícola permanente. Según explicó, la riqueza petrolera puede impulsar la producción de alimentos de calidad y fomentar prácticas de agricultura regenerativa, respetando los procesos naturales.
Reacciones en Roma.
La presencia de Rodríguez en el foro generó protestas de miembros de la comunidad venezolana en Roma, quienes expresaron su rechazo a la participación de la mandataria en un evento internacional sobre alimentación.