Un tono más conciliador.
Al cumplirse un mes de la captura de Nicolás Maduro en Caracas, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ofreció un discurso con un mensaje más moderado hacia Estados Unidos. En una transmisión por el canal estatal VTV, afirmó: “Podemos construir una agenda de trabajo desde nuestras diferencias. Las controversias deben resolverse por la vía diplomática y el diálogo político”.
Cambio de discurso.
Rodríguez suavizó así el tono respecto a sus declaraciones de enero, cuando rechazó las “órdenes de Washington”. Analistas señalan que aquellas palabras estaban dirigidas a las bases chavistas, mientras que la coordinación con el gobierno de Donald Trump avanza de manera fluida. El propio presidente estadounidense aseguró que mantiene una “muy buena relación” con Rodríguez.
Reuniones y contactos recientes.
La mandataria destacó que Venezuela se ha mantenido en paz desde el ataque del 3 de enero y que el país ha “transmutado” la agresión en tranquilidad. Un día antes, se reunió con la nueva encargada de negocios de EE.UU., Laura Dogu, en el Palacio de Miraflores. También confirmó conversaciones recientes con Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio, insistiendo en la necesidad de respeto mutuo y apego a la legalidad internacional.
Equilibrio político interno.
El chavismo busca mantener un balance entre las exigencias de Washington —apertura del sector petrolero y liberación de presos políticos— y las demandas de sus bases, que rechazan una relación estrecha con la Casa Blanca. Mientras tanto, Maduro cumple un mes detenido en Estados Unidos, acusado de narcoterrorismo y otros cargos federales, con una nueva audiencia prevista para finales de marzo.
Prioridades del chavismo.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, reiteró que la prioridad sigue siendo el regreso de Maduro y de Cilia Flores a Venezuela. Al mismo tiempo, señaló que los objetivos inmediatos son preservar la paz y garantizar la estabilidad económica.