La salida de Volker Turk.
El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Volker Turk, confirmó que su oficina ya no cuenta con personal en Venezuela. Declarado persona non grata por el Parlamento en julio, explicó que se hicieron “todos los esfuerzos posibles” para mantener operaciones en el país, solicitando visados y dialogando con las autoridades, pero sin éxito.
Ruptura con organismos internacionales.
La decisión refleja la creciente distancia del gobierno de Nicolás Maduro con instancias internacionales de derechos humanos. El 11 de diciembre, el parlamento venezolano derogó la adhesión al Estatuto de Roma, allanando la salida de Venezuela de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI), que también cerró su oficina en Caracas por falta de cooperación.
Un informe crítico.
En su último balance del año, Turk señaló que la situación en Venezuela “no ha mejorado” desde junio. Denunció restricciones a la libertad de expresión y reunión, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y una crisis social y económica cada vez más grave. También alertó sobre leyes de emergencia que amplían los poderes del Ejecutivo y cuyo alcance aún se desconoce.
Militarización y represión.
El funcionario describió un escenario de libertades asfixiadas y vida pública militarizada. Aseguró que su oficina recibió denuncias de reclutamientos forzosos en la Milicia Bolivariana, incluso de adolescentes y personas mayores. También mencionó testimonios sobre una aplicación estatal que incentiva a los ciudadanos a delatar a familiares y vecinos.
Turk lamentó los procesos judiciales contra periodistas, activistas y opositores, así como las condiciones de las cárceles, donde han muerto cinco presos políticos en los últimos meses. Entre ellos, el dirigente opositor Alfredo Díaz, exalcalde y exgobernador de Nueva Esparta.
Un deterioro progresivo.
La relación entre el chavismo y los organismos internacionales se ha deteriorado durante años. En 2019, los informes de Michelle Bachelet sobre la crisis humanitaria ya provocaron tensiones con Maduro, quien la acusó de “mentirosa”. En 2021, la CPI abrió una investigación contra el régimen por crímenes de lesa humanidad.
La ruptura se consolidó este año, cuando Turk fue expulsado y Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, lo calificó de “hipócrita” y lo acusó de complicidad en conflictos internacionales.