Una propuesta que desató polémica.
El diputado Antonio Ecarri, de Alianza del Lápiz, fue destituido de la presidencia del Grupo de Amistad Parlamentaria Venezuela-Estados Unidos tras anunciar conversaciones con el economista estadounidense Steve Hanke para impulsar un plan de dolarización formal. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, calificó la iniciativa como “falsa y absurda” y ordenó una investigación parlamentaria.
El contexto económico.
La propuesta surge en medio de una crisis prolongada:
Inflación superior al 500% anual.
Tres reconversiones monetarias fallidas (2008, 2018 y 2021).
Depreciación del bolívar cercana al 100% en cinco años.
Aunque desde 2018 existe una dolarización de facto, con precios marcados en dólares y transacciones digitales frecuentes, el bolívar sigue siendo la moneda oficial bajo control del Banco Central de Venezuela.
El respaldo y la oposición.
Ecarri defendió su plan asegurando que “Venezuela ya está dolarizada de hecho” y que la medida cuenta con apoyo popular. Hanke, por su parte, presentó un proyecto de ley que fija un tipo de cambio y convierte las cuentas en bolívares a dólares.
Sin embargo, economistas como José Guerra, Rodrigo Cabezas y Omar Zambrano advierten que la dolarización formal limitaría la política monetaria, aumentaría la dependencia de Estados Unidos y asfixiaría sectores productivos distintos al petrolero.
Un debate de fondo.
La discusión revive la memoria de un bolívar fuerte, que entre 1940 y 1980 se cotizaba estable frente al dólar y fue símbolo de prosperidad. Hoy, la propuesta de dolarización divide opiniones entre quienes la ven como salida inmediata a la inflación y quienes la consideran una pérdida de soberanía económica.