Un diálogo condicionado.
El chavismo y una fracción de la oposición reconocida por Estados Unidos iniciarán esta semana conversaciones tuteladas por Washington. Mientras la oposición busca avanzar hacia un cronograma electoral, el oficialismo, encabezado por Diosdado Cabello, ha dejado claro que su única exigencia será el levantamiento de sanciones.
Cabello endurece la postura.
“El levantamiento de sanciones debe ser parte del diálogo”, afirmó Cabello en rueda de prensa, subrayando que negociar no significa capitular. El dirigente del PSUV insistió en que el chavismo acudirá unido, mientras señaló que la oposición se encuentra dividida en múltiples fracciones.
Los actores en la mesa.
La negociación estará liderada por Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, y por Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento. Washington reconoce únicamente a la Asamblea de 2015 como interlocutor legítimo, lo que le otorga facultades sobre activos venezolanos en EE.UU., incluido Citgo.
Machado, al margen.
La líder opositora María Corina Machado había anunciado su intención de encabezar las negociaciones, pero esta vía impulsada por el Departamento de Estado la deja fuera del proceso. Machado y Edmundo González señalaron en un comunicado que evaluarán los resultados del diálogo según logros verificables: liberación de presos políticos, garantías democráticas y un cronograma electoral oportuno.
Expectativas y tensiones.
El inicio de estas conversaciones genera expectativas de una transición política diseñada desde la Casa Blanca, aunque también refleja las divisiones internas de la oposición y la firmeza del chavismo en mantener como prioridad la eliminación de sanciones internacionales.