Un cambio en la justicia.
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela retiró la competencia especial de terrorismo a los juzgados de Caracas, que concentraban la mayoría de procesos contra presos políticos. La medida, firmada por la presidenta del TSJ, Caryslia Rodríguez, redistribuye las causas a tribunales ordinarios de cada estado.
Impacto en los procesos.
Con este cambio, los delitos de terrorismo deberán ser juzgados según criterios de materia y territorio. Abogados como Joel García consideran la decisión positiva, pues los jueces de terrorismo eran vistos como instrumentos de persecución política. Sin embargo, otros especialistas advierten que las causas en curso seguirán vigentes y que la resolución no elimina del todo la jurisdicción especial.
Contexto político.
La decisión llega en medio de la tercera ronda de negociaciones entre el Gobierno interino y la oposición. Defensores de derechos humanos la interpretan como un gesto de apertura, aunque recuerdan que la reforma integral del Poder Judicial sigue pendiente. Los tribunales de terrorismo, creados en 2012, han sido cuestionados por su origen inconstitucional y por concentrar juicios emblemáticos contra la disidencia.
Excepciones y antecedentes.
La norma establece que los casos con operaciones encubiertas o medidas urgentes no se trasladarán de inmediato. Estos tribunales han manejado procesos como el de Brazalete Blanco y las causas contra más de 2.000 detenidos en las protestas de 2024, además de acusaciones sin pruebas contra supuestos miembros de la guerrilla.