El fin de la protección.
Este 2 de octubre vence la última extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, lo que deja sin permiso de trabajo a unos 5.000 venezolanos. El beneficio, que llegó a cubrir a más de 600.000 personas, había sido una vía legal para quienes esperaban respuesta a sus solicitudes de asilo.
Testimonios de incertidumbre.
Migrantes como Martina López, madre soltera y cuidadora de su padre enfermo, relatan que la pérdida del TPS los devuelve a la incertidumbre. “En Venezuela nada ha cambiado, la persecución sigue siendo la misma”, afirmó en entrevista con Telemundo.
Críticas a la decisión.
La presidenta de la ONG Venezuelan American Caucus, Adelys Ferro, calificó la suspensión del TPS por el gobierno de Donald Trump como “racista, xenófoba y discriminatoria”. Abogados de inmigración advierten que miles de venezolanos ahora dependen de procesos de asilo o de cambios en la ley para permanecer en el país.