El gobierno de Nicolás Maduro y la oposición que encabeza el líder Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional del 2015, se alistan para iniciar en México un nuevo proceso de negociación de cara a una solución pacífica al conflicto político venezolano.
Héctor Rodríguez, gobernador del estado Miranda y representante del gobierno de Maduro para la negociación, lo informó tras destacar que la nación azteca ha tenido «una actitud colaborativa y respetuosa, y todas las partes se han sentido conforme».
«Está la mesa puesta para sentarnos en México. Ojalá eso se consolide. Ojalá vayan todas las oposiciones, que es un poco tal vez el tema donde estamos tratando de cerrar con todos los actores», dijo.
Rodríguez evitó ofrecer mayores detalles del nuevo proceso de negociación, tras señalar que «hay que ser muy cuidadosos porque cualquier cosa que digamos puede dañar los esfuerzos que estamos haciendo».
«Hasta ahorita hay una firme voluntad de la mayoría de las oposiciones de que la vía debe ser democrática», acotó durante una entrevista a una radio local.
Además, sostuvo con relación al apoyo de la comunidad internacional al eventual nuevo proceso de negociación que cuenta con la mediación de Noruega que «no podemos poner la política venezolana en manos de países extranjeros, sea Estados Unidos, Rusia, China, el que sea, porque los otros países tienen intereses». «Hay que tener más soberanía política de todas y de todos y empezar a tomar nuestras decisiones por nosotros mismos, no permitir que desde afuera nos estén marcando la pauta», aseveró.
Este quinto intento en siete años para dirimir las diferencias entre oposición y chavismo, se da luego del intento del 2019, que incluyó varias rondas de diálogos en Oslo y en Barbados, y contó también con Noruega como facilitador y con el apoyo de la Unión Europea, pero que concluyó sin éxito.
Las nuevas conversaciones que tienen el visto bueno de Estados Unidos, la Unión Europea y España tendrán como marco el Acuerdo de Salvación Nacional que propuso en mayo Guaidó y que incluye un cronograma de elecciones libres y justas, la entrada de las vacunas contra el Covid -19 y la ayuda humanitaria masiva.
También garantías democráticas para todos los actores políticos, la liberación de los llamados «presos políticos», el regreso de los exiliados y el compromiso de la comunidad internacional que ofrezca incentivos a la administración de Maduro, incluyendo el levantamiento progresivo de las sanciones, condicionado al cumplimiento de los objetivos del acuerdo.
Por su parte, Maduro ha dejado claras las cuatro condiciones que su administración pondrá en la nueva mesa de negociación cuyas conversaciones podrían arrancar el 13 de este mes.
«Vamos al diálogo con cuatro condiciones, uno: levantar las sanciones contra Venezuela, dos: que los sectores políticos reconozcan los Poderes Públicos y su constitucionalidad, tres: que todos los sectores renuncien a planes violentos y cuarta: incorporar a todos los sectores», dijo en julio a través de la red social Twitter.