Dos cazas F-18 estadounidenses sobrevolaron este martes el espacio aéreo venezolano durante unos 40 minutos, según datos de Flightradar24. La maniobra se produjo al mediodía sobre aguas a 160 kilómetros al noreste de Maracaibo y coincidió con la presencia del portaaviones Gerald Ford, el más moderno de la flota norteamericana, desplegado en el Caribe desde agosto junto a 15.000 soldados.
Operación “Lanza del Sur” y acusaciones cruzadas.
Washington sostiene que su despliegue busca combatir a los carteles de la droga, dentro de la operación “Lanza del Sur”, que ya ha destruido al menos 22 embarcaciones y causado 87 muertes. Caracas, en cambio, denuncia que se trata de una campaña para forzar la caída del gobierno chavista.
Demandas por los ataques a narcolanchas.
Organizaciones como la ACLU y el Centro para los Derechos Constitucionales han demandado al Gobierno estadounidense en Nueva York para que publique la justificación legal de esos bombardeos. Según medios locales, la Oficina de Asesoría Jurídica del Departamento de Justicia considera los ataques parte de un “conflicto armado” contra carteles catalogados como organizaciones terroristas. Los demandantes denuncian que esa opinión busca blindar de responsabilidades penales a quienes autorizaron o ejecutaron las operaciones.
La polémica del vídeo del primer ataque.
La controversia se intensifica por el bombardeo del 2 de septiembre contra una narcolancha con once tripulantes. Tras un primer ataque, un segundo golpe acabó con los dos supervivientes. Legisladores demócratas presionan para que se divulgue el vídeo completo, descrito por el congresista Jim Hines como “lo más turbador” que ha visto en su carrera.
Trump, que primero dijo no tener problema en hacerlo público, se retractó días después y dejó la decisión en manos del secretario de Defensa, Pete Hegseth. En una entrevista, el presidente reconoció haber visto las imágenes y admitió que “no son bonitas”.
Escenario incierto.
El almirante Frank Bradley, responsable de la orden del segundo ataque, compareció a puerta cerrada en el Congreso para explicar lo ocurrido. Mientras tanto, Trump evita precisar si desplegará tropas en Venezuela, aunque no descarta ampliar las operaciones a México y Colombia.