Iris Varela, primera vicepresidenta de la Asamblea Nacional de mayoría chavista, afirmó hoy que detendrá «donde lo vea» al líder opositor Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional electa en 2015 para que responda por «los crímenes» cometidos en contra de Venezuela.
«Donde lo vea lo voy a detener y lo pongo a la orden de la autoridad, cualquier persona lo puede hacer», dijo la también exministra de Asuntos Penitenciarios.
La legisladora aseveró que desde hace tiempo se tienen las pruebas necesarias para la captura de Guaidó, reconocido como presidente interino por más de 50 países, y exigió de nuevo al Poder Judicial y al Ministerio Público que expliquen «cuál es el motivo por el cual un sujeto que comete delitos en flagrancia no se le detiene».
«Yo creo que es hora de que esta persona responda por el daño que ha hecho al país, lo que no puedo entender es porque sigue cometiendo delitos usurpando funciones que no han surgido ningún efecto», expresó.
El pasado 19 de enero Varela dio un plazo de 48 horas al Poder Judicial y al Ministerio Público para que emitieran una orden de captura contra Guaidó y los diputados que lo acompañan en la Comisión Delegada, activada tras declarar la continuidad del Legislativo cuyo periodo terminó el 5 de enero de este año. Sin embargo, hasta el momento esto no ha ocurrido.
«No me calo una Comisión Delegada paralela ni unos diputados no electos y usurpadores de cargos como Guaidó y su pandilla», afirmó.
Iris Varela sostuvo que Guaidó es «un don nadie, un prófugo de la justicia», que «no está en condiciones de buscar acercamiento de nada», y que junto a sus diputados comete «un delito en flagrancia» al usurpar las funciones del Parlamento electo el 6 de diciembre.
«Por qué no hay una comisión policial que vayan a detenerlos», cuestionó.
Por otra parte, negó que, en el país, haya represión y «presos políticos», y que a los detenidos les violen los DDHH en «la Tumba», calabozo ubicado en el sótano de la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), en Caracas, pese a numerosos reportes y experiencias relatadas por algunos ex presos políticos. «Yo creo que la tumba no existe, son cuentos de camino. Habrá algunos calabozos que les dirán así», opinó.