Un llamado técnico ante la emergencia.
La Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat (ANIH) pidió a las autoridades venezolanas realizar estudios detallados en el túnel Turimiquire, clave para el suministro de agua en Sucre y parte de Nueva Esparta. La institución considera indispensable un diagnóstico geológico y estructural que permita identificar el origen de los colapsos y evaluar el estado del concreto y el acero de refuerzo, donde ya se observan signos de corrosión severa.
Preocupación por la seguridad laboral.
La ANIH también alertó sobre las condiciones de ventilación y estabilidad del túnel, que ponen en riesgo al personal que trabaja en las labores de recuperación. Además, pidió establecer canales de comunicación permanentes con las comunidades afectadas y con especialistas técnicos.
Una crisis sin precedentes.
Desde hace casi tres meses, miles de habitantes de Sucre y sectores de la Isla Margarita sobreviven con agua de mar, ríos o tomas improvisadas. La gobernación declaró la emergencia hídrica en marzo, tras una falla estructural en el embalse Turimiquire atribuida a un evento telúrico.
Apoyo internacional.
La gravedad de la situación ha movilizado recursos externos. La ONU asignó 2 millones de dólares para atender la emergencia, mientras que la Unión Europea donó 150.000 euros en abril para apoyar a las familias más afectadas. El Gobierno asegura que avanza en las labores de recuperación, aunque sin ofrecer detalles concretos.