Un pacto histórico y polémico.
La Casa Blanca anunció oficialmente la concesión de 17 campos petroleros venezolanos por un plazo de 100 años a la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP), propiedad del empresario venezolano Alejandro Betancourt, investigado en Suiza y España por presunto lavado de activos. El acuerdo otorga a Estados Unidos control sobre cerca de 65.000 millones de barriles de reservas de crudo.
Detalles del contrato.
El plan incluye:
Inversión de hasta 100.000 millones de dólares en infraestructura.
Regalías e impuestos estimados en 200.000 millones de dólares durante los primeros 25 años.
Derecho de veto de EE.UU. en el consejo de administración de NABEP.
Jurisdicción bajo tribunales estadounidenses.
Garantías de suministro para la reserva estratégica de petróleo y usos militares.
La “Doctrina Donroe”.
La Administración Trump presentó el acuerdo como parte de su nueva política para América Latina, inspirada en la Doctrina Monroe, con el objetivo de reforzar la influencia estadounidense y desplazar a Rusia, China y Cuba de la explotación de recursos venezolanos.
Críticas en Venezuela.
Tanto oposición como chavismo denuncian que el pacto compromete la soberanía nacional y se asemeja a prácticas coloniales. Analistas advierten que la falta de transparencia y la figura de Betancourt generan dudas sobre la legitimidad y sostenibilidad del acuerdo.