La canasta alimentaria se ha vuelto inalcanzable para la mayoría de los venezolanos debido a la hiperinflación que registra el país y los bajos salarios.
Con sólo 1,17 dólares de salario básico, los venezolanos deben enfrentar una canasta básica de casi 92 millones de bolívares, es decir unos 270 dólares, durante el pasado mes de agosto.
De acuerdo con el más reciente estudio del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (CENDAS-FVM), la cesta alimentaria registró una variación mensual de 24,2%, una acumulada de 502,1% y una interanual de 1.606,5%.
El informe precisó que la cesta básica alimentaria de agosto, cuyo precio se ubicó en 91.800.000 bolívares, requirió 229,58 salarios mínimos para cubrir su costo, según el tipo de cambio de esa fecha, frente a un salario mínimo de 400.000 mil bolívares, equivalente a 1,17 dólares.

Asimismo, indicó que un grupo familiar de 5 personas necesitó 270,10 dólares para adquirir los 60 productos básicos que integran la cesta, lo que redujo el poder adquisitivo a 0,4% como efecto del proceso hiperinflacionario que registra el país.
Avilio Troconiz, diputado a la Asamblea Nacional, rechazó la situación de pobreza que viven los venezolanos por culpa del régimen «usurpador» de Nicolás Maduro que con «su corrupción acabó con el poder adquisitivo».
«Maduro y su corrupción acabaron con el poder adquisitivo de todo nuestro pueblo condenándolo a la pobreza más grande de nuestra historia», aseveró.
A su vez Jorge López, vocero del sindicato de empleados y trabajadores de recolección, seguridad y barrido, ratificó que los salarios «no satisfacen las necesidades de los trabajadores que buscan comida en la basura porque el sueldo no les alcanza».
«Lo que hemos hecho es financiar con nuestros sueldos al Gobierno, porque con lo que nos pagan solo cubrimos el pasaje», dijo durante una protesta en Caracas, pese la cuarentena del Covid-19.
Además, denunció que desde 2017 no se discute la convención colectiva, y se violan todas las cláusulas contractuales, en especial, uniformes, alimentación y salario.
«Por eso esta protesta que, de no tener respuesta, seguirá activa y sumando más trabajadores de la administración pública. Nos uniremos para luchar por un salario digno», sentenció.
Para el economista Asdrúbal Oliveros, el hecho de que «el salario mínimo este en torno a un dólar no tiene ningún sentido porque no ofrece capacidad de compra».
«El salario mínimo no tiene referencia en Venezuela porque la gente no puede vivir con el salario mínimo, no puede sostenerse», comentó.
Explicó que la reducción del salario mínimo ha sido «tan significativa producto de la hiperinflación que «creo que viene un ajuste salarial por razones que tienen que ver con el cierre del año y también porque se va entrar en una campaña electoral y esto forma parte de la estrategia que se usa para este tipo de evento».
«Son factores que se consideran para pensar que debe estar próximo un anuncio de incremento salarial», acotó.
Sin embargo, destacó que «ese aumento no va a significar una mejora para la gente como lo hemos visto a lo largo de todos estos años en los que se aumenta, pero sigue siendo un monto ínfimo que al cabo del tiempo y con una rapidez extremadamente acelerada pierde el valor porque es parte de la dinámica y de la tragedia que vive Venezuela».
«Más allá de aumentar el salario por decreto lo que cabe es resolver el desequilibrio de la hiperinflación, y darle estabilidad a los precios para que lo que ganen los trabajadores les alcance», enfatizó.
Venezuela registra un colapso económico agravado por la inactividad de la pandemia del Covid-19 y una hiperinflación, que registra un acumulado hasta el mes pasado de 1.079,67 %, según datos de la opositora Asamblea Nacional.