La joven activista Greta Thunberg, ha levantado su voz ante el mundo en defensa del futuro. Esto le ha costado una campaña de descrédito con participante de alto rango.
Un gran poder conlleva a una gran responsabilidad, si bien la frase es del universo de cómics Marvel, Greta Thunberg nos demuestra que está a la altura de la responsabilidad de vivir según su credo.
La adolescente, que ha capturado la atención del mundo, ha recibido el aplauso, pero también el rechazo de aquellos que prefieren mantener el «status quo».
Una campaña de descrédito comenzó en contra de Thunberg, después de su intervención en la Cumbre sobre la Acción Climática ONU el pasado 23 de septiembre de 2019.
Ha sido señalada despectivamente por ser una niña, por ende manipulable. Líderes Mundiales como Donald Trump, Vladimir Putin o Jair Bolsonaro han tomado una actitud pública, bastante arcaica con respecto a Greta: Como no pueden matar al mensaje, atacan al mensajero.
Entre los atacantes, el más destacado es el rey de las ofensas en Twitter, Donald Trump, quien tras el anuncio de que la revista Time la incluyera como la persona del año 2019 hizo uno de los comentarios sardónicos a los que nos tiene acostumbrados.
«Tan ridículo. ¡Greta debe trabajar en su problema de manejo de la ira y luego ir a una buena película a la antigua con un amigo! ¡Relájate Greta, relájate!», escribió en Twitter @realDonaldTrump.
Otra descripción de la valiosa joven viene de parte del presidente ruso, Vladimir Putin: «una adolescente amable pero mal informada», una manera «políticamente correcta» y «educada» de desestimarla.
En el mismo estilo y con la arrogancia que le caracteriza, Jair Bolsonaro, duramente atacado por el incendio del amazonas, la tildó de «mocosa».
«Es sorprendente cuánto espacio le da la prensa a este tipo de pirralha«, expresó poco caballerosamente el ultraderechista.

A la altura de las circunstancias
Para cada uno de estos comentarios, ella hizo un gesto, modificando la descripción en su perfil de Twitter.
Una manera inteligente de expresar un «acuse de recibo», que obviamente no detendrá su manera de actuar.
Al inicio de este proceso de descrédito, luego del evento en la ONU, greta dijo: «Sinceramente, no entiendo por qué los adultos eligen pasar su tiempo burlándose y amenazando a adolescentes y niños por destacar los argumentos de la ciencia, cuando podrían hacer algo bueno en su lugar. Supongo que simplemente deben sentirse muy amenazados por nosotros».
Toda una lección sobre cómo manejar el bullying, que muchos podrían aprovechar, o mejor dicho en las propias palabra de Greta: «Nadie es demasiado pequeño para marcar la diferencia«.