Nicolás Maduro, ratificó el pasado martes su disposición y compromiso con un diálogo nacional con los sectores de la oposición en Noruega, con el objetivo de buscar acuerdos y soluciones a la situación que vive el país.

«Quiero ratificar el compromiso del Gobierno Bolivariano con el diálogo de Noruega, con la construcción de una mesa permanente de diálogo y soluciones», expresó el jefe de Estado en declaraciones transmitidas por Venezolana de Televisión.
Por su parte, Juan Guaidó, aseguró el mismo día que sus representantes no planean asistir a una nueva ronda de negociaciones con la delegación de Nicolás Maduro.
«No hemos hecho pronunciamiento oficial de que asistiremos a una nueva ronda de negociación”, declaró Guaidó desde el Palacio Federal Legislativo.

Aclaró que la información que ha salido publicada en medios de comunicación y redes sociales sobre posibles encuentros entre las partes son solo rumores.
“Todo los demás es especulación por los distintos actores, medios de comunicación y analistas”, agregó.
De esta manera la situación política del país se estanca, mientras la crisis se acentúa. Sigue la escalada inflacionaria, la crisis de la dotación de combustible y del servicio eléctrico no cubren la demanda de la población, lo cual tiene paralizada la economía y redunda en la deficiencia de los servicios sanitarios, de salud y educación.
En medio de este escenario, los venezolanos ven deteriorada su calidad de vida y pierden la confianza en cualquier tipo de representación, ya sea que provenga del oficialismo o la oposición.