La nueva normalidad, esa frase tan utilizada cuyo significado varía con la imaginación individual, es la marca de la pandemia del covid-19. La vida como la conocíamos, ha terminado. Reinventarse o morir, definitivamente entramos a una nueva era.
La actividad económica del mundo se ralentizada por la cuarentena prolongada a la que tuvimos que someternos. La imposibilidad de salir a cines, restaurantes, teatros y sitios de reunión no solo afectó el estado de ánimo de las personas, también cerró gran cantidad de emprendimientos a nivel mundial.
¿Qué hacer entonces?, reinventarse o morir. Hay que hacer acopio de los recursos con los que contamos y usarlos a nuestro favor. De esta manera se incrementó el floreciente servicio de delivery. Empresas como Rappi, Glovo, Uber Eats, Pedidos ya y Deliveroo se han convertido en una solución, creando empleos y facilitando la vida a sus usuarios.
Si no puedes ir a tu restaurante , puedes pedir su comida. ¿Pero, qué pasa con otros servicios?. La educación, tan afectada con el ausentismo, se ha visto comprometida. La solución fue provista a través de la tecnología. Las clases a distancia fue uno de los aspectos que impulsó a plataformas como Zoom, que no sólo ofrece a educadores y educandos la comunicación, también a empresas cuyos empleados tuvieron que pasar de la modalidad presencial a la de teletrabajo.

Ahora podemos encontrar en línea el asesoramiento profesional de médicos, abogados, psicólogos, entre otros. Muchos otros servicios han tomado la vía On Line: periodistas, diseñadores gráficos, programadores y todo tipo de creadores de contenido, que han florecido en esta temporada.
Con este nuevo estado de cosas, han surgido sitios de trabajo en línea en los que miles de freelancers ofrecen sus servicios en las más variadas temáticas.
A partir de este momento comenzaremos a explorar experiencias exitosas en diferentes áreas, un ejemplo claro de que antes de morir, mejór es reinventarse.