Los ocho militares secuestrados en Apure, luego de los enfrentamientos con las FARC, fueron liberados y entregados el día de ayer, así lo dió a conocer mediante un comunicado las FANB.
Según relata la periodista Sebastiana Barráez, en su reporte para INFOBAE, estos militares retornaron sanos y salvos a sus hogares, luego de una negociación de la cual no trascendieron detalles. Sin embargo, esta misma publicación dio a conocer que las FANB se replegaron de la zona, cediendo a las demandas del grupo irregular, en intercambio por las vidas de los jóvenes venezolanos capturados, luego de la masacre en la que 16 de sus compañeros de armas resultaron muertos.
Un breve comunicado, firmado por Vladimir Padrino, ministro de la defensa del gobierno bolivariano, ha sido la única información oficial respecto a este acontecimiento, explica la periodista.
«Aunque en el comunicado publicado por el Ministro de la Defensa, GJ Vladimir Padrino López habla del “rescate” de los ocho militares que las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al mando de Gentil Duarte tenía secuestrados, en realidad fueron liberados, después que la Fuerza Armada Bolivariana se replegó de la zona de Apure donde se habían enfrentado a la guerrilla colombiana.», narra en su nota.
“Exaltamos la disciplina, el valor, la lealtad y el profesionalismo demostrado por estos combatientes que retornan a nuestras filas, no solo por haber arriesgado sus vidas en el campo de batalla cumpliendo el juramento de defender la nación, sino también al mantener una elevada moral y un inquebrantable espíritu de cuerpo en circunstancias sumamente adversas”, agrega el comunicado del Ministerio de la Defensa.
Tratando de justificar el silencio del Alto Mando Militar y de la jerarquía política de la revolución bolivariana, Padrino dice: “Para nosotros la vida e integridad física de nuestros soldados siempre han estado por encima de todo”, a la vez que agrega: “Repudiamos categóricamente las manipulaciones mediáticas y palangristas de opinadores de oficio, que han pretendido politizar la violencia encarnada por las facciones terroristas en la frontera colombo venezolana”.

Y termina el comunicado asegurando que por “instrucciones precisas” de Nicolás Maduro continuarán “combatiendo a las organizaciones delictivas que pretendan usar el sagrado territorio nacional para ejecutar delitos transnacionales que afecten la paz, el desarrollo y la estabilidad del país”.
Sin embargo la comunicadora, de larga experiencia en la cobertura de la fuente militar y la vida en fronteras, concluye que «La entrega de los ocho militares acaba con parte de la guerra iniciada el 21 de marzo en el Alto Apure. La orden de Nicolás Maduro fue hacer silencio ante la muerte, desaparición y secuestro de los militares venezolanos. La verdad es incuestionable: la guerrilla colombiana no solo está instalada en Venezuela, se ha apropiado de una parte del territorio».