Por cuarto día consecutivo continuaron hoy en diferentes ciudades del país kilométricas colas para surtir gasolina en medio del caos, protestas y denuncias de atropellos por parte de los militares que custodian las estaciones de servicio.
Analistas afirmaron que se trata de una «situación caótica» que no se resolverá con los cinco buques tanque que Irán envío cargados con al menos 1.500.000 barriles de combustible para paliar la acentuada escasez de combustible.
En tanto en las estaciones de servicios destinadas para vender la gasolina a precio subsidiado, el equivalente a unos a 2,5 centavos de dólar o la «Premium» a precio internacional de 50 centavos de dólar, la larga espera ha derivado en enfrentamientos a gritos entre los militares que controlan las gasolineras y los ciudadanos que se siente «burlados» por no poder equiparar después de más de 7 horas en espera.
Asimismo, se ha registrado pequeñas protestas, en las que los ciudadanos han denunciado, por ejemplo, en el estado Miranda, vecino a Caracas, que ninguna gasolinera despacha combustible subsidiado, otras están cerradas, y además solo aceptan el pago en efectivo.
En Caracas, al menos una periodista de una emisora local fue golpeada y detenida por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana por grabar la trifulca que se generó en una estación ubicada en la zona del Junquito entre civiles y uniformados, denunció el Colegio Nacional de Periodistas.
De acuerdo con la organización gremial el altercado ocurrió luego de que los funcionarios se negaron a vender gasolina a las personas alegando que el combustible era solo para transporte público.
Para el analista Rodrigo Agudo, sino hay un acuerdo internacional para garantizar el suministro de combustible el problema con la gasolina no solo continuará, sino que se agravará en los próximos días.
«Aquí hay 5 refinerías, pero durante 20 años no se hizo mantenimiento, ni inversiones y además se puso gente cuyo valor era tener un carnet político y no conocimientos petroleros.
Ahora esas 5 refinerías están echadas a perder y no podrán recuperarse sin recursos y sin el personal capacitado», afirmó.
Destacó que se trata de una «situación caótica» que va traer un «total desabastecimiento» y encarecerá los bienes y productos que necesita la población, porque «al no haber gasolina la que se consigue tendrá un precio virtual de 0,50 centavos de dólar mientras que el valor agregado por la corrupción oscilará entre 100 y 200%».
«La única solución al problema que vive el país en términos de gasolina y para garantizar la alimentación es un programa masivo de importación que requiere recursos que en estos momentos no hay», expresó.
En este sentido sostuvo que para «conseguir esos fondos es necesario que Venezuela genere confianza y eso se logra con un acuerdo de estabilidad política».