El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, suspendió el ingreso a Estados unidos a funcionarios y familiares del presidente venezolano Nicolás Maduro.
La medida incluye a otros que reciben beneficios financieros por tratar con el gobierno de Venezuela. La información fue divulgada a través de un comunicado de prensa de la Casa Blanca el pasado miércoles.
Citando una «crisis política y humanitaria» causada por Caracas, la Oficina del Secretario de Prensa de la Casa Blanca emitió una «suspensión de entrada como inmigrantes y no inmigrantes de personas que amenazan las instituciones democráticas de Venezuela».
Los sujetos a la prohibición de ingreso incluyen a todos los funcionarios del gobierno que poseen un rango de viceministro o superior, miembros del servicio militar con rango de coronel o superior, miembros de la legislatura pro-Maduro (Asamblea Constituyente), así como todos sus familiares inmediatos.
«Esta suspensión no está destinada a aquellos que cesan estas acciones y que toman medidas concretas para ayudar a devolver a Venezuela a un país democrático y funcional», señaló el documento.
Solo dos minutos después, la Casa Blanca anunció medidas similares contra altos funcionarios del gobierno iraní y sus familiares inmediatos.
«El régimen iraní contribuye a las crisis humanitarias, amenaza a sus vecinos, amenaza los envíos internacionales y lleva a cabo ataques cibernéticos destructivos», afirma el comunicado, y también etiqueta al gobierno de Irán como un «patrocinador estatal del terrorismo».
El último acontecimiento se produce después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, dijo a los asistentes el miércoles por la mañana en la cumbre de United Against Nuclear Iran, con sede en Nueva York, que Washington continuaría imponiendo sanciones económicas a Teherán y a aquellos que elijan ayudarlos.
La administración Trump también emitió sanciones contra la China Concord Petroleum Company y las compañías navieras que presuntamente ayudaron a Irán a exportar petróleo.