Un país sepultado bajo los restos.
El doble terremoto que golpeó el norte de Venezuela dejó 17 millones de toneladas de escombros, según cálculos del PNUMA y la OCHA. La magnitud del desastre convierte la retirada de los restos en el primer gran desafío para la reconstrucción que lidera Delcy Rodríguez, presidenta encargada desde hace seis meses.
Víctimas y daños.
El balance oficial asciende a 2.954 fallecidos, aunque aún se desconoce cuántos cuerpos permanecen bajo los escombros. La ONU estima que los daños físicos directos alcanzan los 37.000 millones de dólares, casi el triple de las primeras proyecciones. La OMS advierte además del riesgo de brotes de enfermedades en los campamentos improvisados.
El mapa del desastre.
El programa europeo Copernicus analizó 337 km² y clasificó 606 edificios como destruidos y 448 dañados. La tecnología espacial se ha convertido en una herramienta clave para dimensionar la catástrofe y orientar las labores de recuperación.
Miles sin hogar.
Más de 15.800 personas lo han perdido todo y otras 28.380 siguen sin poder regresar a sus viviendas por los desalojos preventivos. La emergencia humanitaria se agrava mientras las autoridades intentan evitar nuevos colapsos en las zonas afectadas.