El regreso a Washington.
Tras siete años de ruptura, Venezuela enviará esta semana a su delegación diplomática a Estados Unidos. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció que el equipo estará encabezado por Félix Plasencia, diplomático de carrera y uno de sus colaboradores más cercanos. Su misión principal será impulsar el levantamiento de las sanciones económicas que aún pesan sobre el país.
El contexto energético.
Rodríguez insistió en que las licencias otorgadas por Washington, como las que permiten operar a Chevron, no ofrecen estabilidad a largo plazo. La mandataria pidió construir relaciones bilaterales sólidas que den seguridad jurídica a los inversionistas. Chevron, socio clave de Pdvsa, produce cerca de 250.000 barriles diarios, pero reclama reformas legales para ampliar operaciones.
Reformas y expectativas.
En enero, Venezuela aprobó cambios en la Ley de Hidrocarburos para atraer inversión privada mediante reducción de regalías y beneficios fiscales. Durante la conferencia energética CERAWeek en Houston, tanto ejecutivos de Chevron como la opositora María Corina Machado coincidieron en que el país necesita garantías legales para atraer capital. Machado aseguró que Venezuela podría producir hasta cinco millones de barriles diarios con inversiones de 150.000 millones de dólares, siempre que exista un marco institucional confiable.
Primeros pasos en la reapertura.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia que permite a la misión venezolana abrir cuentas bancarias y adquirir bienes, un requisito previo para reabrir la embajada en Washington y los consulados que atenderán a más de un millón de venezolanos residentes en el país.
El perfil de Plasencia.
Exembajador en Reino Unido, China y Colombia, y canciller entre 2021 y 2022, Plasencia es reconocido por su trayectoria diplomática más que por afinidad ideológica. Su llegada a Washington marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales.